| 20 de Marzo del 2006, a las 21:58 h. |
| DESORDEN SOCIAL ES IGUAL A VIOLENCIA DOMESTICA |
Amando de Miguel: «El desorden social hace que aumente la violencia doméstica»
En el año 2003, sesenta y ocho mujeres perdieron la vida a manos de sus parejas, de las cuales un 57 por ciento eran casadas y un 38 por ciento convivían con su pareja. Un dato poco esperanzador teniendo en cuenta que en España la cifra de matrimonios supera con creces a las parejas de hecho.
El informe de la Conferencia Episcopal sobre la familia levantó ampollas al vincular la violencia doméstica con la revolución sexual. Sin embargo, la realidad se impone y es que cada año se eleva la cifra de muertes. Según el colaborador de LA RAZÓN Amando de Miguel se debe al desorden social actual.
Cerca de setenta mujeres perdieron la vida el pasado año a manos de sus parejas, un 44,4 por ciento más que el año anterior, según el informe que presentó la semana pasada la presidenta del Observatorio sobre Violencia Doméstica (CGPJ), Montserrat Comas.
El colaborador de LA RAZÓN Amando de Miguel subraya: «Las cifras de malos tratos son muy preocupantes y esos datos reflejan el desorden social que vivimos. Es preciso matizar que no es violencia de género, sino doméstica, ya que también afecta a niños y ancianos. Los malos tratos son un fenómeno antiguo que está aumentando de forma considerable al modificarse las estructuras sociales básicas. La sociedad actual es mucho más compleja que la de antaño, ya que se dan situaciones nuevas como la entrada masiva de inmigrantes o la nueva reestructuración familiar. Eso no quiere decir que las parejas de hecho, que empiezan a surgir como alternativa al matrimonio, o la inmigración tengan la culpa de los malos tratos; son factores de cambio que influyen en la nueva realidad».
PÉRDIDA DE VALORES
«La desorganización social, la pérdida de valores morales y de referentes religiosos, frente a la aparición de valores hedonistas, propician la aparición de la violencia. La marginalidad es trascendental en el problema de los malos tratos y la integración social los impide», explica el sociólogo Amando de Miguel.
La Conferencia Episcopal publicó hace quince días el «Directorio de la Pastoral Familiar de la Iglesia en España», que levantó ampollas en diferentes ámbitos sociales y políticos, al vincular la violencia de género con la revolución sexual. En este sentido, Amando de Miguel explica su punto de vista sobre el documento episcopal: «Los obispos tienen razón en muchas cosas como que la desmoralización general es la que acaba produciendo este problema.
Lejos de polémicas, la realidad se impone y los escalofriantes datos hablan por sí solos. En los últimos años ha habido un aumento progresivo y alarmante de la violencia doméstica y de género y es preciso buscar causas y soluciones.
De las sesenta y ocho mujeres que murieron en el año 2003, un 57 por ciento perecieron a manos del cónyuge o ex cónyuge frente a un 38 por ciento que murieron a manos del compañero sentimental o ex compañero sentimental. Un dato poco esperanzador, teniendo en cuenta que en España la cifra de matrimonios (10 millones según la última encuesta de Población Activa) supera con creces la cifra de parejas de hecho.
RAÍZ MACHISTA
Por su parte, Miriam Tey, directora general del Instituto de la Mujer, declara que la solución a este problema reside en la educación basada en el respeto mutuo, la tolerancia, sin discriminación: «Sólo desde la igualdad, desde la libertad, sin sometimientos, se puede dar una convivencia basada en la tolerancia y en el respeto mutuo». Miriam Tey subraya que «la violencia doméstica o de género tiene una raíz machista, de concepciones desiguales del hombre y la mujer». «Los hombres que maltratan a su mujer no la conciben como un ser igual, sino inferior, son intolerantes y consideran que la mujer tiene que estar sometida a ellos. Afortunadamente, esta mentalidad ha cambiado sustancialmente, pero todavía no ha desaparecido por completo. Por ello, estamos trabajando a conciencia», puntualiza la directora general del Instituto de la Mujer.
Fuente: LA RAZÓN. Redacción: ACPress.net
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